¡Cuántas veces hemos escuchado que no hay que ser el mejor, sino diferente! Pues debes saber que en marketing, ser diferente no es suficiente para triunfar. Es obvio que cada negocio y empresa intenta mostrar que es único en el mercado y, para ello, aporta un valor diferencial.

Si tenemos en cuenta el estudio Challenger Brands del pasado año, se pone de manifiesto que el mercado está lleno de empresas y marcas. Los expertos de marketing utilizan el término «saturación» y aunque los negocios quieren diferenciarse del resto, su objetivo es el mismo, la venta. Y, por ende, tienden a parecerse al resto y a usar metodologías similares.

Ser original es sinónimo de riesgo

La originalidad de la empresa puede ser estimulante y hasta conlleva ciertas ventajas si nos adentramos en un mercado sin competencia. Pero también implica riesgo y tiene sus contras. Algunas propuestas originales son difícilmente comprendidas por los clientes.

El reto se hace más difícil cuando tu target o público potencial no tiene elementos comparativos. Una de las soluciones es buscar puntos de conexión con productos que ya existen en el mercado y, sobre todo, explicar bien los beneficios de tu producto o servicio original.

A la hora de buscar financiación, o de encontrar socios, el riesgo es un factor determinante porque querrán saber en qué medida tus previsiones económicas son seguras. Para poder hacerlo, lo normal sería recurrir a experiencias precedentes. Entonces, ¿qué puedes hacer para destacar en el mercado? ¿Cuál es la estrategia más eficaz para conseguirlo?

Lo que marcará la diferencia es el beneficio que presentes a tu audiencia y que otras marcas no tienen. No hay que ser diferentes, sino distintos. Y esto no depende de la empresa o negocio en sí, sino de cómo tus potenciales clientes sean capaces de distinguirte de los demás.

Marketing

Presencia relevante de la marca

Se podría decir que para establecer una diferencia en el mercado, hay que ser relevante. ¿Y qué supone esto? Pues, ante todo, diferenciación, visibilidad y un buen propósito.

  1. Marca consolidada. Este factor es clave. Necesitas contar con una marca que tenga una personalidad bien definida y estable en el mercado.
  2. Factor diferenciador. Una empresa en constante innovación aportará valor y satisfará las necesidades de tus clientes.
  3. La visibilidad. Si quieres ser visible, has de preocuparte por buscar una estrategia de marketing y hacer publicidad en los diferentes medios de pago. Salir en prensa o realizar entrevistas en radio o televisión confiere notoriedad.
  4. Propósito de marca. Esto es lo que te hará realmente diferente al resto. Según las estadísticas, uno de cada dos españoles prefiere comprar en negocios que compartan valores. Los clientes necesitan sentirse identificados con una empresa que les ofrezca confianza.

En definitiva, no tienes mejor estrategia que innovar y preocuparte por mejorar todos los aspectos de tu negocio para conseguir resultados beneficiosos y clientes satisfechos.

En resumen, el marketing empresarial requiere ciertos factores y estudios que potencien el valor de tu marca en el mercado. Un cliente satisfecho vale por dos. Por lo tanto, fidelizar y atraer nuevo público requiere confianza y credibilidad.